rss
English in Manchester
2

San Francisco: Golden Gate Park y Lombard Street.

El día amanece soleado, de puta madre, algo frío a las 8 de la mañana pero sin nubes en el horizonte. Me monto otra vez en el tranvía y me voy a la zona del puerto, que es donde empiezan las diferente rutas en bici. Alquilo una bici con las ruedas finitas, que en San Francisco hay bastantes cuestas y quiero ir a todos los sitios que pueda. La persona que me alquila la bici me recomienda ir al Golden Gate Park y después a Sausalito, y después si me quedan ganas ir a Tiburón. Así que, haciendo caso al oriundo y no a las recomendaciones que me mandaban a Tiburón, me dirijo al Golden Gate Park.

El parque es espectacular, parece mentira que esté pegado a San Francisco, justo al norte, porque es un frondoso y enorme bosque. Es como si estuvieras paseando por la pradera de Ordesa o por algún lugar de los Pirineos de esos que tanto me gustan. Nada del ruido de una gran ciudad como San Francisco, y todo eso pegado a la ciudad y con una cantidad enorme de rutas y caminos por los que disfrutar con la belleza de las vistas. De ahí, cruzar el Golden Gate (un lugar mágico y que es imprescindible cruzar en una visita a esta ciudad) y a Sausalito, un lugar que tampoco me pareció gran cosa. Casas carísimas y algunas casas-barco de hippies y poco más. Lo mejor de esta zona son las impresionantes vistas de San Francisco que se divisan.

Al volver a la ciudad, y antes de devolver la bici, me tiro por Lombard Street, la calle esa de las curvas tan famosa. Me hizo sentirme como un autentico ídolo de masas. Subir cuesta una barbaridad pero bajarla… Yo concentrado en disfrutar de la bajada, tumbando a la derecha, derrapando a la izquierda, pedaleando lo que podía y, de repente, un montón de flashes, de las cámaras de fotos de unos turistas, saltaban ante mis ojos. Que grande soy, voy a aparecer en los reportajes fotográficos de unas cincuenta personas. Tras 9 horas de haberla cogido y disfrutado (de 8:30 a 17:30) decido que llega la hora de devolver la bici. Guauuu… Estoy cansando, pero es lo mejor que he hecho desde que llegué a San Francisco y algo que recomiendo a todo el que tenga la oportunidad de visitar esta preciosa ciudad.

Me voy al hostel a ducharme, a descansar un poco y me voy a cenar al Lori’s Dinner que está justo al lado del San Francisco Dowtown Hostel en Mason St, típico sitio americano con asientos de cuero como si fueran de coche, con un partido de la NBA en la tele y cena de puta madre acompañada de un par de cervecitas Corona, que me las merecía. De ahí, me voy a un pub, que parecía irlandés, y me tomo otra cervecita en la barra, como mandan los cánones americanos, típico de película en la que una tía buena se te sienta a tu lado y te pregunta de dónde eres y esas cosas. Una pena que eso solo ocurra en las películas…

Así que vuelvo al hostel a dormir y descansar un rato que, al día siguiente, comienza mi road-trip por la costa oeste de los Estados Unidos y hay que estar descansado y preparado para las maravillas que me tengo encontrar por el camino.

Comentarios (2)

Trackback URL | Comments RSS Feed

  1. Óscar dice:

    No veas que envidia me da saber que has bajado por Lombard Street con una bici… Curva, peralte, contracurva, otro peralte. Me recuerda a las bajadas que hacemos en Vallnord cuando vamos en verano.

Leave a Reply




If you want a picture to show with your comment, go get a Gravatar.

*

A %d blogueros les gusta esto: