rss
English in Manchester
0

¿Resacón en Las Vegas?

Me levanto tarde, la noche ha sido larga y perreo toda la mañana. Me apetece estar en la habitación descansando un poco. Al fin y al cabo en Las Vegas no hay mucho que hacer ni nada que ver por el día así que no me pierdo mucho quedándome en el hotel. Al cabo de un rato decido que ya está bien, es hora de comer y el cuerpo me pide alimentarlo así que me voy a comer al Harley-Davidson Café donde doy buena cuenta de una estupenda hamburguesa con carne 100% americana, nada que ver con esas pseudohamburguesas que ponen en los Mcdonald’s, Burguer Kings y sucedáneos. No se si será la mejor que he probado hasta ahora pero si que se que, si quieres probar una hamburguesa de verdad, este es un buen sitio.

Tras estar un rato por allí me voy a visitar el MGM, el casino más grande de Las Vegas, y veo anunciado el show de Copperfield. Creo que es el mejor espectáculo de Las Vegas, a quién no le gusta la mágia y el ilusionismo, así que me voy a unas taquillas, de esas de última hora, a ver si encuentro una entrada baratita. Al final, 80 dólares, un precio razonable aunque no barato, para la sesión de las 7. Aún faltan unas dos horas para el espectáculo así que decido dar una vuelta por el casino del hotel MGM y a calentar un poco motores, o lo que es lo mismo, a tomarme unas cervecitas. Estuve un rato mareando a ver si pillaba cómo coño se juega al blackjack o a un juego en el que habrá como diez tíos o así alrededor de una mesa y se tiran los dados de un lado a otro y que parece que tiene bastante éxito. Yo creo haberlo visto en algunas películas de James Bond. De ahí me voy a la zona del poker, que esto si lo pillo, y me quedo embelesado viendo como una chinita/koreana/japonesa con pinta de friki sacada de los tebeos manga despluma a toda una mesa. Total, que después de tres o cuatros cervecitas y bastante animado por el ambientazo que hay en el casino me meto a la sala, donde estoy en una mesa de 4 con un irlandés y dos americanos. El irlandés me da un poco de cancha y se ve que es un apasionado del futbol y conoce hasta algunos jugadores (más bien ex-jugadores, Villa, Silva, Mata…) del Valencia, y entre pitos y flautas empieza el espectáculo.

No estuvo mal, pero tampoco es para tanto, en la cola para las taquillas tres viejas me había dicho que era el mejor show en Las Vegas, que ellas lo habían visto y hacia cosas increíbles, etc., lo cual en parte es verdad, hace cosas que te quedas flipando (hizo desaparecer a más de 15 tíos del público del escenario), pero me esperaba más, sabiendo que había hecho desaparecer la Torre Eiffel…Así que, un poco despagado, me fui a cenar al Diablito’s Cantina que debía de estar bastante animado un viernes a las 21 h. Efectivamente, animado no, lo siguiente, la peña toda ciega en la zona del bar, que es donde me senté yo, con la gente a grito pelado, emborrachándose a base de chupitos de tequila y cerveza.

Cuando acabé, me fui al Nine Fine Irishmen, que seguro que también había ambientazo. Al día siguiente era Sant Patrick’s y hay bastantes irlandeses en el hotel. Las habitaciones estan decoradas con treboles y todos visten de verde. Está a reventar, demasiado, me acoplo en un rincón en la barra al lado de un grupo de machuchas que celebran el 50 cumpleaños de una de ellas y me bebo un par de cervezas viendo actuar a un grupo irlandés, que no es el mismo de la noche anterior. Viendo el agobio que hay decido subirme al Coyote Ugly, a ver si me acoge otro grupo de tías entre sus senos (o en su seno o como se diga, jajaja) pero no hay suerte, por lo que al cabo de un rato de ver como se lo montan los americanos por la noche y tal me piro a dormir, que mañana, prontito, inicio mi camino hacia Death Valley.

Leave a Reply




If you want a picture to show with your comment, go get a Gravatar.

*

A %d blogueros les gusta esto: