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Heaton Park, un viaje al paraíso en Manchester

Heaton Park es un oasis de paz y tranquilidad que se encuentra entre la maraña de calles, callejuelas y callejones que forman Manchester. Situado al norte de la ciudad se eleva sobre una colina este remanso de paz para ofrecer una de las mejores vistas de esta ciudad inglesa. Es un lugar precioso, tranquilo, apacible, en el que poder huir, aunque tan solo sea por un instante, de la voragine que te devora tan solo unas millas más allá. Un lugar mágico que te permite limpiar tu mente de problemas y dejarte llevar a traves de un viaje repleto de tranquilidad, relax y paz interior. Un lugar ideal para acudir a encontrarte a ti mismo.

Y asi fue como empezó mi visita a este parque de Manchester. Tras unas semanas muy cargadas necesitaba huir, alejarme, reencontrarme conmigo mismo y nada mejor que hacerlo de la belleza y tranquilidad de este lugar. Llegar hasta Heaton Park es muy sencillo. Desde el centro de Manchester lo puedes hacer o a traves del tram que va a Bury o mediante el bus 135. Los dos te dejaran a las puertas del paraiso.

Manchester Town Hall Heaton Park

Heaton Park es enorme. Es el lugar en el que se celebra uno de los festivales mas famoso de Inglaterra, el Parklife. La explanada sobre la que se celebra este festival es lo primero que te encuentras. Un trozo de cesped enorme con el que hacerse una idea de lo grande que es el parque. Tras seguir el camino absorto en mis cosas llega una de las imagenes más raras que ofrece el parque. Ensimismado en mis pensamientos, y tratando de encontrarme a mi mismo, llego ante unos extraños restos de lo que parece un enorme templo clásico. Escondido entre la arboleda aparece esta construcción completamente fuera de lugar. No es, ni más ni menos, que la fachada original del primer ayuntamiento de Manchester trasladada, en el año 1902, hasta aquí. Una reliquia para la ciudad. Una agradable visión para aquellos que se acercan por aquí.

Poco a poco me voy internado en el parque. Sin prisa pero sin pausa recorro los alrededores del lago central. Lago que encuentras en todos y cada uno de los parques aquí en Inglaterra. Una característica muy agradable que descubrí cuando llegue aquí y que sigue asombrándome cada vez que la veo. Y es que, hoy en día, visitar un parque sin lago, patitos y demás fauna variada que vive en ellos hace que no sea lo mismo. Este lago no es el más grande pero, como siempre que aparece el sol por estos lares, me regala unas imágenes preciosas de reflejos sobre el agua, una de las cosas que más me gusta fotografiar. Después de las flores, claro.

The Temple Heaton Park

Tras continuar deambulando sin rumbo fijo por los recovecos del parque llego a una extraña vía de tren. Allí, entre los arbustos aparecen las vigas enormes sobre las que un diminuto y antiguo tren transita por el parque. Es una grata sorpresa ver que sigue en funcionamiento y que, cuidado, llega en ese momento donde me encuentro, casi sin tiempo para apartarme, casi sin tiempo para darme cuenta que, allá al fondo, se encuentra una de las cosas que he venido a ver a Heaton Park. Situado sobre una colina, es visible desde una gran parte del parque. Un pequeño esfuerzo, parada incluida para ver como juegan al golf en el campo que hay en este parque, y allí que subo, hasta The Temple, un antiguo observatorio ahora sin uso pero que ofrece una de las mejores vistas que se pueden disfrutar de la ciudad de Manchester y alrededores.

Manchester Skyline Heaton Park

Aquí, sentado, con la imagen de la Beetham Tower al fondo y el skyline de Manchester frente a mi, disfrutando de los rayos de sol que llegan, viendo como evolucionan las escasas nubes que tenemos hoy sobre Manchester me doy cuenta de lo afortunado que soy disfrutando con algo tan sencillo y simple como la soledad. Relajado, sin prisas, simplemente dejando que el tiempo transcurra a su ritmo. Da igual la hora, da igual la gente que discurre por este montículo, ni siquiera los ruidos de los jugadores de golf que golpean una y otra vez la bola desde el tee de salida. Da igual todo. Estoy disfrutando del momento y, eso, es lo que importa.

Tras un buen rato, decido continuar con la visita por Heaton Park. Una zona boscosa me lleva hasta una enorme explanada llena de niños correteando, jugando, gritando y llorando. No, no he venido a esto, así que huyo lo más rápido que puedo de este lugar camino a la reserva natural que se encuentra en uno de los rincones del parque. Desde allí, una pequeña senda que se introduce entre los arboles y que, como no, se convierte en mi camino de vuelta.

Heaton Park Trail

Un bonito bosque. Una bonita senda. Unas ardillas muy graciosas. Y alguna que otra zariguella mezclada entre estas. Un conjunto de imágenes y recuerdos que completan mi paseo por uno de los mejores parques que tiene Manchester. Un lugar mágico y muy agradable al que huir de vez en cuando. Un lugar para reflexionar y encontrar la calma y la tranquilidad tantas veces deseada. Un lugar al que volver y del que nunca marchar.

‘Stand up for what you believe in, even if it means standing alone.’




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