rss
English in Manchester
0

Escocia: Day 1. El inicio de la aventura.

Hoy es el día de la partida. El día amanece radiante, espectacular, hoy va a ser un día de calor. Hay que aprovechar estos últimos momentos de sol ya que, en breves horas, estaremos en Gran Bretaña y allí el sol es difícil de ver. Como siempre aun no tenemos la maleta hecha. Han sido tres días de intentos pero la pereza era mayor que las ganas de hacer la maleta. Quedan 4 horas para que salga el vuelo y comenzamos con la difícil labor de hacer la maleta. Y es que es muy complicado concienciarse que hay que meter ropa de abrigo en pleno agosto. Aún así no dejamos escapar la oportunidad de meter pantalones cortos, polos de manga corta y hasta un bañador (pobres ilusos). Mientras nosotros nos dedicamos a estas tareas que ya deberían estar hechas nuestras compañeras de viaje se encuentran en Londres recogiendo nuestro vehículo, una maravillosa autocaravana que nos servirá de hogar durante los próximos días. Mientras ellos se desplazan, tras haber realizado las compras de alimentos pertinentes, hacia el centro de Inglaterra (el aeropuerto de East Midlands es nuestro punto de encuentro) a nosotros ya solo queda desplazarnos hasta Manises para coger nuestro vuelo.

Un vuelo tranquilo, sin sobresaltos, y relajado nos lleva hasta nuestro punto de encuentro. Inglaterra nos da la bienvenida con un clima más suave que el que teníamos unas horas antes. Vamos con una misión: comprar algo de alcohol en el aeropuerto. Bajamos del avión, andamos por un pasillo cerca de las cintas transportadoras, cogemos la maleta, atravesamos una puerta pensando que detrás estarán las tiendas y… sorpresa, estamos en la calle. Bieeeen, para una cosa que nos piden y no somos capaces de hacerla. ¿Qué pensarán de nosotros?. Empezamos con buen pie. East Midlands es un aeropuerto de risa, muy pequeño y sin casi servicios, aun así comemos en él, ya que el resto de la expedición se encuentra en un atasco que hemos visto desde el avión y van para rato. Comemos y bebemos mientras esperamos nuestro encuentro con nuestros amigos y con las dos chicas que nos van a acompañar durante el viaje. ¿Serán simpáticas?. ¿Serán agradables?. ¿Nos llevaremos bien con ellas?. Ya queda menos para saberlo. La caravana aparece por la entrada del parking. Avanza hasta un sitio donde detenerse y hacia allí vamos. Menudo bicho. Moooola.

Cuando llegamos hasta su altura nuestros amigos salen a nuestro encuentro, nuestras “amigas” salen despavoridas hacia el interior del aeropuerto. ¿Pero qué hemos hecho? ¿Si acabamos de llegar y aun no nos conocen? Tras su vuelta, las presentaciones pertinentes y todos para dentro que hay que hacer camino. Estamos a unos 380 km de Escocia y hay que aprovechar para marchar. Comenzamos a situarnos en la caravana. Una vez dentro parece que no haya espacio. No sabemos muy bien cómo colocarnos, la caravana se mueve mucho y parece una tortura. Poco a poco nos acostumbraremos, no tenemos prisa, nos guste o no pasaremos aquí los próximos días. Al mismo tiempo que nos hacemos a la caravana aprovechamos para ir conociendo a nuestras compañeras de viaje. Hay tiempo para todo.

Tras unas horas en la caravana tomamos nuestra primera decisión conjunta. La idea era para en Newcastle pero llegamos a la conclusión que será mejor parar en un pueblo pequeñito. El escogido es Durham situado a escasos 30 km al sur de Newcastle. Es un pueblo coqueto y pequeño pero que tiene su encanto. Tras cruzar el pueblo encontramos un parking situado a las afueras que servirá para pasar la primera noche. Está prohibido pernoctar pero si no viene nadie a tirarnos este será el lugar en el que pasemos nuestra primera noche en la caravana. Comenzamos una breve pero agradable visita por el pueblo. Nos damos cuenta que hemos escogido un lugar de marcha y que, siendo viernes, tendremos una noche movidita. No pasa nada, no nos vamos a mover ya de este sitio pase lo que pase. Realizamos una pequeña visita al pueblo. Vemos su catedral, recorremos sus calles y nos tomamos la primera pinta del viaje en un pub inglés (ya era hora). Tras una cena en un italiano nos dirigimos a la caravana a dormir.  Comienza el reparto de camas. Tenemos una cama doble, dos literas y dos ¿sofá-cama? que darán que hablar durante el viaje ya que todos intentamos evitarlos. Vamos rotando en las camas así que solo hay que “sufrirlas” una de cada tres noches. Llega el momento de dormir. Tapamos las ventanas como podemos. Aún no nos hemos dado cuenta que llevan persianas. Poco a poco. Tenemos una noche más tranquila de lo normal. La gente que está de fiesta no molesta mucho. Hay que dormir, mañana llegaremos a Escocia, nuestro destino.

Leave a Reply




If you want a picture to show with your comment, go get a Gravatar.

*

A %d blogueros les gusta esto: