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Un día en las carreras de caballos en Chester

Amanece un nuevo día y, como no podía ser de otra manera en Chester, las nubes no dejan que el sol luzca con todo su esplendor. Hoy es día de carreras y nuestro destino se encuentra al otro lado de este pequeño pero precioso pueblo del norte de Inglaterra. El Chester Racecourse es el hipódromo más antiguo de Inglaterra. A pesar de tener conocimiento de carreras en época romana se considera que la primera carrera de caballos celebrada en el Chester Racecourse data del 9 de febrero de 1539. Y claro, si estás en Chester y tienes la oportunidad de disfrutar de una día en las carreras de caballos, no tienes más remedio que acudir.

chester racecourse

Así, tras desayunar y ver como el tiempo se iba complicando poco a poco nos desplazamos, como no podía ser de otra manera, hasta The Cross donde habíamos quedado. Aquí el día de carreras es un día especial. La gente acude en masa hasta Chester a disfrutar de un día de fiesta y diversión y es que, las carreras de caballos aquí, son más un evento social que deportivo lo que convierte las calles de Chester en una pasarela de moda en la que los ingleses, y sobre todo las inglesas, lucen sus mejores galas.

El Chester Racecourse, el hipódromo en el que se desarrollan las carreras de caballos, se encuentra a poco más de 5 minutos del centro de Chester. El lugar es una gran explanada con gradas, solo en la parte de la recta de meta, que se llena en los días de carreras. Por suerte es raro que se agoten las entradas por lo que nos fue sencillo adquirirlas en la misma puerta. Precios hay tantos como lugares a los que acercarse e incluso se pueden ver las carreras de caballos sin necesidad de pagar. No hay que olvidar que la muralla de Chester sirve de muro para delimitar el Chester Racecourse por lo que es posible ver las carreras sin desembolsar libra alguna. Pero vale la pena pagar. Estar dentro del ambiente, ver las carreras de caballos desde primera fila y poder vivir el espéctaculo que se desarrolla en torno a las carreras fue suficiente motivo para hacer frente al pago de las 9 libras que costaba una entrada.

carreras de caballos chester racecourse

Las carreras de caballos comienzan a las 14:00 y, desde ese momento, se celebran 6 carreras cada media hora aproximadamente. Como he dicho anteriormente, las carerras de caballos no son los más importante de este día. Estas no duran más de un par de minutos y apenas puedes disfrutar de ellas unos cuantos segundos. Por suerte estamos en plena recta de meta a poco más de 100 yardas de esta lo que hace que veamos la parte más entretenida de ellas. Es emocionante ver como los caballos se acercan hasta la recta final corriendo lo más que pueden al ritmo que les marcan sus jockeys para conseguir un triunfo que los haga famosos y, como no ricos. Las gradas están llenas, las apuestas echan humo y los puestos de comida y bebida no paran durante unas cuantas horas. La gente viene a lucirse y a apostar grandes cantidades en los caballos. Los fajos de libras que sacan algunos de sus bolsillos asustan. Tras unas cuantas carreras, ver a dos tipos cambiándose el traje en plena grada, completamente borrachos, por algún tipo de apuesta y estar ya un poco cansados llega el momento de apostar en una carrera.

apuestas carreras de caballos

Raul y Gema deciden apostar por el número 2. No está mal, tiene un buen handicap y parece una apuesta con opciones. Pero claro esto son carreras de caballos y cualquier cosa puede pasar. Sin lugar a dudas cambia mucho la visión si apuestas a si no lo haces. Esta carrera se convierte en algo especial. Atentos desde el primer momento a las pantallas de televisión observamos como el caballo número 2 comienza muy bien la carrera. Durante los primeros momentos lidera la carrera. Buena apuesta, pensamos, tiene opciones de ganar. Poco a poco los caballos van avanzando por el Chester Racecourse acercandose a la recta final. En la última curva comenzamos a ver como nuestro caballo se va quedando rezagado mientras el resto aprieta los machos. Poco a poco, a medida que se acercan a nuestro punto, el caballo pierde posiciones pasando delante de nosotros con un cierto retraso respecto al resto. La carrera llega a su final, el número 2 entra el último y las 10 libras apostada se esfuman. No pasa nada. Ha sido muy divertido. Una forma completamente distinta de vivir las carreras y es que la diferencia entre apostar o no hacerlo es enorme.

Así que, tras este éxito y viendo que la lluvia comienza a tornarse molesta, dejamos el Chester Racecourse tras disfrutar de un divertido día en las carreras de caballos en Chester, una actividad muy recomendable y que, sin duda, intentaré repetir el día que vuelva por este precioso pueblo.

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