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Baqueira Beret, todos se merecen una segunda oportunidad

7:30. Suena el despertador. El segundo día en Baqueira Beret nos espera. Previsión de sol y buen tiempo lo que unido al trabajo de las maquinas debe dejar un día precioso para esquiar en las pistas de Baqueira Beret. Descorro la cortina de la habitación del Hotel Era Cuma y… mierda, desde Salardú no se ve la estación. Una densa niebla no deja ver las pistas de esquí. ¿Pero no decían que hoy ibamos a tener sol todo el día? Pués no solo no tenemos sol sino que una fina capa de nieve sobre mi barandilla denota que ha estado nevando por la noche.

Bajamos a desayunar como si nada. Nos pegamos un desayuno impresionante para coger fuerzas de cara a un gran día de esquí en Baqueira Beret. Seguimos confiando en las previsiones y en que pronto abra la niebla y nos muestre la belleza que esconden estas montañas. Acabamos de desayunar, recogemos y para arribe que la gente ya está por allí. No son ni las 9 cuando dejamos el coche en el parking de Ruda y ponemos rumbo al Procenter Baqueira a por los trastos. Miedo da viendo la que había montada el día anterior pero no pasa nada. Todo controlado, una amabilidad increible y las botas calentitas. Mejor imposible.

pitillo en Baqueira beret

Así que nos dirigimos al huevo a subir hasta Baqueira 1.800 mientras miramos por la ventana unas pistas lisas, impolutas con la huella dejada por las máquinas que tienen una pinta inmejorable. Hoy sí que estamos en una estación de esquí. Los trabajadores de Baqueira Beret han hecho un trabajo encomiable toda esta noche y han dejado la estación de esquí preciosa. Lástima que la niebla moleste pero este no esta siendo nuestro viaje y, recordando las condiciones del día anterior, no nos podemos quejar.

montañas nevadasEnseguida comprobamos el maravilloso trabajo llevado a cabo por los miembros de Baqueira Beret durante la noche. Las pistas perfectamente trilladas han cambiado como de la noche al día. Esquiar por aquí es un gustazo pese al mal tiempo que hace. Hoy no tenemos los termometros marcando temperaturas cercanas a los -10º sino que se acercan a los 0º lo que provoca que, a medida que descendemos hacia la zona de Beret, los pequeños copos de nieve que caen se conviertan en agua empapando la mascara y dificultando, aún más, la escasa visión del relieve de las pistas lo que provoca algún que otro susto y alguna que otra voltereta.

Pero el día ha cambiado y se nota en los tiempos que tardamos en recorrer las pistas. Lo que el día anterior con las bañeras nos había costado algo más de dos horas hoy lo hacemos en poco más de una. Este ahorro de tiempo nos permite descubrir dos zonas nuevas:  Blanhiblar, en la cima de la cual hay un bar muy apañado pero en el que hace un frío de miedo, y la zona de debutantes de Beret y Dossau, que pese a tener algunas pistas cerradas nos dejan un buen sabor de boca. Practicamente pasamos toda la mañana por aquí hasta que llega el momento de comer y decidimos volver a Baqueira 1800.

perros en beret

Pero no todo iba a ser fácil y es que lo que no nos haya pasado este viaje ya no nos va a pasar en ninguno así que, al intentar el descenso desde el final del Tellesilla dera Reina camino de Orri la fijación de un esquí se afloja y no podemos seguir sin apretarlo. La amable chica que está arriba en la caseta nos ayuda y nos aprieta la fijación despidiendose con un esperanzador: “yo en esas condiciones no esquiaría”. Ni nosotros, pero tenemos que bajar al Procenter a que nos cambien los esquís así que, poquito a poco, bajamos, no sin algún sustillo, camino de Baqueira 1500 para coger el huevo hasta el parking de Ruda y poder cambiar los esquís.

Al llegar a Procenter se quedan un poco extrañados. Es pronto para que la gente se vaya y hoy las pistas están bien así que les decimos que ha pasado y, muy amablemente, nos revisan el esquí en cuestión y, al ver que no tiene solución instantanea, nos dan otros esquís para poder seguir nuestra jornada en Baqueira Beret. Otros que consiguen que cambiemos la percepción que teníamos de ellos. Tras el cambio subimos a comer a Baqueira 1800 y… no nos dejan comer allí, está todo ocupado. ¿Pero si no hay nadie en las mesas? Así que nos subimos al telesilla, hacemos un par de bajadas para probar los esquís y nos marchamos de la estación de esquí sobre las dos y media a buscar algún sitio por el valle que nos sirva para comer en condiciones.

restaurante 1800 baqueira

Y vaya si lo hacemos. Tras dejar los esquis y las botas calentitas, bajamos al parking, cogemos el coche y nos vamos a comer. ¿Donde? A Unha, a Casa Carmela. Pero eso queda para el siguiente post. Y es que el lugar se merece un aparte.

Comentarios (4)

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  1. Mi experiencia el año pasado en Semana Santa no fue buena. Estaban vendiendo forfaits a la vez que estaban cerrando los telesillas por mal tiempo. Mucha gente solo pudo hacer una bajada.

    • Parece ser que es norma habitual de la casa engañar al cliente para hacer que gaste dinero en la estación. Tanta gente quejándose de los mismo no es normal pero bueno, siempre hay que confiar que algún día bueno habrá entre tantos malos.

      Yo le dará una nueva oportunidad.

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